El proyecto MamoRisk validará en España un nuevo modelo estadístico que predice el riesgo de cada mujer de desarrollar cáncer de mama según factores de riesgo no genéticos, genéticos y mamográficos, mediante la combinación de lectura radiológica e inteligencia artificial.
MamoRisk recabará datos de 10.000 mujeres, seleccionadas aleatoriamente entre participantes en los programas de cribado de 14 comunidades autónomas. Este mes empieza en Galicia.
El proyecto está liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), con una dirección científica compartida con el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS), en un modelo de colaboración institucional.
MamoRisk se enmarca en la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), proyecto PMP24/00020 financiado con 1.2 M€ por la Unión Europea, Mecanismo de Recuperación y Resiliencia NextGeneration/PRTR.
Santiago de Compostela, 20 de julio de 2026.- Las mamografías que el Sistema Nacional de Salud ofrece hoy día a las mujeres, según su edad y antecedentes familiares, siguen siendo la mejor manera de detectar precozmente un cáncer de mama. Pero se ensayan ya métodos más precisos, como un modelo estadístico que predice el riesgo de cada mujer en función de su estilo de vida, su genética, y sus características mamográficas.
El objetivo del proyecto MamoRisk es asegurarse de que el nuevo modelo funciona, comprobando sus predicciones. Es un paso imprescindible si se aspira a usar el modelo en los programas de cribado poblacional de cáncer de mama.
“El uso del modelo de riesgo, tras su validación con el estudio MamoRisk, podría mejorar sustancialmente la detección precoz del cáncer de mama”, señalan la investigadora principal la Dra. Manuela Gago, del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), y el coordinador general Dr. José Esteban Castelao, del Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur. Junto con ellos encabezan este proyecto la Dra. Anna González-Neira y Guillermo Pita, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
“El proyecto proporciona el equivalente a ‘una calculadora’ donde se introducen los factores de riesgo de cada mujer y se obtiene una clasificación de riesgo bajo, intermedio y alto, a dos y cinco años vista”, señalan.
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) financia este proyecto con 1,2 millones de euros procedentes de fondos públicos del programa europeo NextGenerationEU a través de la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). La implicación del MICIU va más allá de la financiación, ya que las dos entidades que desarrollan el estudio tienen relación con el Instituto de Salud Carlos III: el CNIO es una Fundación adscrita al Instituto y el IDIS es uno de los 36 Institutos de Investigación Sanitaria (IIS) que el ISCIII tiene acreditados por toda España.
10.000 mujeres en 14 comunidades autónomas, empezando por Galicia
El proyecto MamoRISK acaba de comenzar en Galicia, en estrecha colaboración con la Consellería de Sanidade – Dirección Xeral de Saúde Pública, liderada por su directora, Carmen Durán Parrondo, y con la participación de Ángel Gómez Amorín, Ana Marina Tarrazo y Montserrat Corujo, del Servicio de Detección Precoz de Enfermedades. En esta primera fase, mujeres diagnosticadas de cáncer de mama y mujeres sanas han comenzado a recibir una invitación para participar en el estudio. Además de Galicia, participan también las comunidades autónomas de Madrid, Cantabria, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura, Asturias, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Cataluña, La Rioja, Comunidad Valenciana y Canarias.
En total se invitará a 4.000 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama y a 6.000 sanas, seleccionadas de forma aleatoria entre mujeres con un seguimiento de al menos seis años dentro de los programas de detección precoz de cáncer de mama de las 14 CC.AA. Con sus datos clínicos y epidemiológicos y su información genética (obtenida de una muestra de saliva), se les aplicará el modelo y se cotejará su predicción con la realidad.
MamoRisk comienza con la recogida de datos clínico-epidemiológicos y muestras; sigue con el análisis genético y de imágenes utilizando Inteligencia Artificial (IA); y culmina con la evaluación de la eficacia del modelo.
Si el modelo de predicción de riesgo efectivamente funciona, y empieza a usarse en los programas de cribado, las mujeres con más probabilidad de desarrollar cáncer serán candidatas a recibir un seguimiento mucho más intenso. El objetivo es detectar antes el cáncer o, si es posible, aplicar medidas preventivas dirigidas.
Cribado Multifactorial: integración de factores genéticos, no genéticos y mamográficos
El algoritmo BOADICEA (Breast and Ovarian Analysis of Disease Incidence and Carrier Estimation Algorithm) combina información genética, familiar y clínico-epidemiológica para estimar probabilidades individuales de desarrollar cáncer de mama y ovario. Es el resultado de décadas de investigación, que ha aportado mucha información sobre qué influye en el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
En concreto, se han identificado centenares de variantes genéticas asociadas a un mayor riesgo, entre ellas las localizadas en los genes BRCA1 y BRCA2, que confieren alto riesgo; otras de riesgo moderado; y algunas de menor impacto, aunque presentes en un porcentaje amplio de población.
Factores no genéticos: hábitos saludables
Un estilo de vida con bajo consumo de alcohol, actividad física y que evite la obesidad postmenopáusica también es importante, hasta el punto de que se ha asociado con una reducción del 20 % en el riesgo de cáncer de mama.
“La mamografía es una herramienta fundamental, pero los programas de cribado basados solo en esta prueba pueden mejorarse. Aplicar el modelo permitirá ofrecer a las mujeres con alto riesgo un seguimiento más personalizado y diagnosticar la enfermedad en sus fases iniciales, lo que aumentará el porcentaje de tumores identificados en estadios tempranos, algo fundamental para aumentar su curación”, señala la doctora Manuela Gago.
Como investigadora principal del proyecto, la doctora Manuela Gago, del IDIS, es responsable del diseño científico del estudio y de la coordinación de la selección y el reclutamiento de las participantes, así como de la recogida de muestras y datos clínicos y epidemiológicos. En el CNIO, la doctora Anna González-Neira y Guillermo Pita lideran el estudio genético de las participantes mediante técnicas de secuenciación masiva, así como la estimación de su riesgo genético individual de desarrollar cáncer de mama. Por su parte, el doctor José Esteban Castelao, del IISGS, coordina el desarrollo operativo del estudio, la integración de los equipos de las 14 comunidades autónomas participantes y los estudios de inteligencia artificial aplicados a las miles de mamografías recopiladas. Finalmente, todos los equipos integrarán los datos clínicos, epidemiológicos, genéticos y mamográficos para elaborar el mapa final del estudio, incluyendo análisis de coste-efectividad.
En el plano internacional, destaca la colaboración del catedrático de Predicción de Riesgo de Cáncer de la Universidad de Cambridge Antonis Antoniou.



