La investigadora del IDIS Cintia Folgueira participa en un estudio del CNIO que vincula la fertilidad con células inmunitarias en el cerebro

13 Marzo 2026

El artículo, publicado en la revista Science, está dirigido por la investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas Eva González-Suárez

Identificar células inmunitarias del cerebro que participan en la regulación de la reproducción “abre nuevas vías para entender cómo se inicia la pubertad y cómo se alteran estos procesos en algunas enfermedades”, explica Cintia Folgueira.

Santiago de Compostela, 13 de marzo de 2026.- La investigadora Miguel Servet del grupo de Fisiopatología Endocrina del IDIS y profesora asociada del departamento de Fisiología de la USC, Cintia Folgueira, participa en una investigación del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) publicada este jueves por la revista Science, y que ha descubierto que células del sistema de defensa en el cerebro participan en el proceso de maduración sexual. El vínculo es RANK, una proteína implicada en desarrollo mamario.

La señal para que comience la pubertad se inicia en el cerebro. Concretamente en el hipotálamo, donde neuronas específicas liberan una hormona que activa la hipófisis, en la base del cráneo, que a su vez lanza otras hormonas que desencadenan la maduración de las gónadas (los ovarios o los testículos). Este mecanismo, que culmina en un organismo fértil, es el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal.

La investigación del CNIO con modelos animales ha descubierto que, en este sistema de regulación hormonal, participan también dos elementos hasta ahora insospechados: la microglía, que son células defensivas del sistema nervioso, y la proteína RANK, que contribuye a la remodelación de los huesos y es esencial en el funcionamiento de las glándulas mamarias.

“Este trabajo pone de manifiesto que la regulación de la fertilidad es aún más compleja de lo que pensábamos. Identificar que células inmunitarias del cerebro, como la microglía, participan en el control de las neuronas que regulan la reproducción abre nuevas vías para entender cómo se inicia la pubertad y cómo se alteran estos procesos en algunas enfermedades”, explica Cintia Folgueira.

El estudio está dirigido por Eva González-Suárez, jefa del Grupo de Transformación y Metástasis del CNIO, quien descubrió en 2010 el papel clave de RANK en el desarrollo del cáncer de mama, y el primer autor es Alejandro Collado, investigador del mismo grupo y también autor de correspondencia. Pero el éxito del trabajo está en la colaboración interdisciplinar, tal como señala la investigadora del IDIS: “Este estudio es un buen ejemplo de cómo la colaboración entre grupos con distintas especialidades permite abordar preguntas biológicas complejas. Integrar conocimientos de neurociencia, endocrinología e inmunología ha sido fundamental para identificar este nuevo papel de la microglía en la regulación de la fertilidad”.

“Cuando vimos que teníamos que profundizar en temas de fertilidad, neuronas y células cerebrales, fuimos consultando a colegas de otros campos”, indica Collado. Así “hemos llegado a conclusiones que no podíamos prever y conocido técnicas y herramientas que ahora podremos aplicar a futuros estudios”.

Células inmunitarias para modular la fertilidad

El eje hipotálamo-hipófiso-gonadal regula muchos procesos relacionados con la reproducción. Sus principales protagonistas en el hipotálamo son las neuronas liberadoras de hormonas gonadotropinas (GnRH, en su acrónimo inglés), que controlan la aparición de la pubertad, el desarrollo de las gónadas y la fertilidad. Se sabía que las neuronas GnRH están moduladas por otras neuronas, pero no que las células inmunitarias pudieran influir en su funcionamiento.

Esa es la recién descubierta función de la microglía, células que eliminan posibles amenazas y moléculas inservibles en el sistema nervioso central. “El hecho de encontrar células que no son neuronas, sino células inmunitarias, regulando la fertilidad ya es importante”, destaca González-Suárez.

El estudio muestra que la microglía regula la función de las neuronas GnRH mediante la expresión de la proteína RANK.

Cuando el grupo del CNIO suprimió la expresión de la proteína RANK en modelos animales, la función reproductiva se distorsionó tanto en machos como en hembras. En los animales que nacían ya sin RANK, y en aquellos en que la proteína era eliminada antes de la pubertad, se observó una reducción de las hormonas sexuales y pérdida de funcionalidad de las gónadas conocida como hipogonadismo; estos animales no desarrollaron la pubertad. Cuando se eliminó RANK en ejemplares sexualmente maduros, los animales se volvieron infértiles en un mes.

Nuevas mutaciones para un síndrome humano

Para investigar la función de RANK en la fertilidad humana el equipo analizó muestras de pacientes con hipogonadismo hipogonadotrópico congénito, un síndrome raro asociado al retraso o ausencia de la pubertad, y a infertilidad. Se sabía que este síndrome está ocasionado por problemas en las neuronas GnRH, o en las moléculas que producen. La investigación identificó, en algunos pacientes, mutaciones en el gen que codifica la proteína RANK.

“Estos resultados muestran que RANK podría ser una diana terapéutica para las alteraciones endocrinas y los síndromes que afectan a la fertilidad, y también un gen candidato para el diagnóstico molecular del hipogonadismo hipogonadotrófico congénito”, escriben los autores.

González-Suárez subraya que “el papel de la microglía como regulador de la función de las neuronas ‘reproductoras’ es nuevo, y esa regulación asociada a RANK puede ocurrir en otros ejes, para otras funciones, como podrían ser el eje del apetito-saciedad, del estrés, etcétera”.

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